Muchas veces se habla, se comenta, se escribe de la necesidad de mejorar o corregir la clasificación y señalización de los programas que se emiten por televisión, de los vídeo- juegos, con la finalidad de que los menores vean únicamente los programas apropiadas a su edad. Y nos olvidamos de la fuente más importante: el cine . No sabemos cuál fue el criterio que en su día tuvieron los legisladores o las autoridades pertinentes a la hora de decidir que las películas cinematográficas tuvieran unas recomendaciones por edades cuando se las clasificaba para su exhibición en salas, en lugar de las prohibiciones que había anteriormente. Actualmente las clasificaciones son en seis categorías: especialmente recomendada para la infancia, para todos los públicos, no recomendada para menores de siete años, no recomendada para menores de trece años, no recomendada para menores de dieciocho años y película X.. La situación actual es que cualquier persona tiene acceso a cualquier sala cinematográfica previo pago de la entrada. Puede muy bien ocurrir que un niño de diez años compre una entrada para ver una película no recomendada a menores de dieciocho años. Es habitual ver en las salas cinematográficas a menores viendo películas, que por su importante promoción llegan a su conocimiento, violentas o de otro contenido, y que no deberían ver por su edad. No he visto, y creo que no se hace, a ningún responsable, taquillero/a, portero/a de una sala cinematográfica decir a un menor que no debe entrar a ver tal película. He hablado con responsables de las salas y me han confirmado lo que presumo: no se hace nada para evitar lo que debería no ser permitido. Antes, hace muchos años, la ley prohibía que los menores entrasen a ver las películas que no eran apropiadas a su edad. Las películas eran autorizaciones para todos los públicos, para mayores de siete, trece y dieciocho años. No se dejaba entrar a un menor si no tenía la edad. Tenía que demostrarla. En Francia no está permitida la entrada a los menores en películas no apropiadas a su edad. Incluso si van acompañados de sus padres, tampoco se les permite la entrada. Los propietarios de las salas cinematográficas son multados si en una inspección hay algún menor en la sala, cuando se proyecta una película no autorizada. En Alemania un menor de 7 años puede ver una película autorizada a menores de 7 años. Siempre que vaya acompañado de uno de sus padres o tutores podrá ver una película para menores de doce años. Nunca le será permitida la entrada a películas de menos de dieciocho años, ni acompañado por uno de sus padres. En algún país son más permisivos y dejan que los menores vayan acompañados de sus padres o tutores a ver películas para mayores. Aunque la regla general en la mayoría de los países es la prohibición a los menores para poder entrar en salas cinematográficas a películas no autorizadas a su edad. Hoy en día son pocos los periódicos que añaden en las secciones de cartelera, donde se informa de las películas que se exhiben en su ciudad, la calificación de las mismas otorgada por el Instituto de la Cinematografía. Esta calificación es obligatoria para poder estrenar una película en España. También el Real Decreto 81/1997 dice que la calificación de toda película habrá de insertarse, obligatoriamente, en la publicidad de la misma, difundida por cualquier medio, así como antes del primer fotograma de cada copia de la misma, de forma claramente perceptible para los espectadores. Es obvio que esto último se incumple y se supone que no está perseguido por el organismo competente. El lanzamiento de una película supone un trabajo de mínimo un par de meses y en ese tiempo se puede conseguir sin problemas la calificación de la película. Es un mecanismo de obligado cumplimiento, luego no es por olvido por lo que las distribuidoras no cumplen esta ordenanza, reglamento o ley. Creemos que es por conseguir que cualquier persona entre a ver sus películas. A los exhibidores les resultara más cómodo no verificar las edades de su público, y evitan trabajos engorrosos.. Estamos consiguiendo crear una sociedad donde los niños son cada vez más violentos, cada vez hay menor respeto por los valores. Durante la pasada edición del FICI (Festival Internacional de Cine para la Infancia y la Juventud), organizado por esta asociación, el canal CUATRO realizó un reportaje sobre el Festival y un grupo de niños de diez años a pregunta de la realizadora, respondía que la película que más le gustaba era Torrente. (Las películas de este personaje no son recomendadas a menores de dieciocho años). Creo que esto no debe ser un debate ideológico de partidos de derecha o de izquierda. Es una obligación de la sociedad en su conjunto y todos estamos obligados a educar y a proteger a los menores. Y estamos fallando. La dejadez es total. Por ello pedimos al ICAA el cumplimiento y seguimiento de la ley, que significa: Control de todo tipo de publicidad de las películas en cualquier tipo de soporte (prensa, radio, televisión, carteles en las calles, trailers, internet). Obligar a las distribuidoras a poner el cartón delante de las películas que se exhiben indicando cual es la autorización recomendada. Calificación de los videojuegos por el ICAA y no dejando que sean las mismas empresas productores de los mismos los que den la valoración de sus obras. Impresión en la portada, en caracteres bien visibles, de los videos y videojuegos y no tal como se realiza ahora en la contraportada y en tamaños pequeños, de las calificaciones de los mismos. Penalizar a los infractores con multas disuasorias |